Viajar hacia Jujuy es toda una aventura. Para disfrutar en familia, con amigos o en pareja, este destino de Argentina asegura unas vacaciones inolvidables. Hermosos paisajes se combinan con una dosis perfecta de historia, cultura y tradiciones, convirtiendo a la región en un imán para el turismo nacional e internacional. Jujuy es la alternativa perfecta para todo aquel que quiera pasar una estadía alucinante en el norte argentino.
La realidad es que este destino turístico cuenta con atractivos
para todos los gustos y edades. Cualquiera puede viajar hacia Jujuy
y disfrutar de la paz y la aventura las 24 horas del día.
Grandes y chicos tienen asegurada una estadía perfecta en el
norte argentino, ya que dentro las posibilidades recreativas,
esta región se adapta a todo tipo de turismo.
Es importante destacar que Jujuy, cuna de los más hermosas paisajes de la Argentina, cuenta con cuatro zonas diferenciadas en las cuales pueden vivirse experiencias totalmente distintas (pero siempre inolvidables). La Quebrada, La Puna, Los Valles y Yungas son una combinación perfecta entre naturaleza, flora, fauna y las más modernas instalaciones turísticas.
Para los amantes de la historia y de la cultura, Jujuy
tiene muchos atractivos para ofrecer. El turismo religioso,
por ejemplo, se ha desarrollado de manera impresionante a lo largo de
los años. Esto se debe a que este destino del norte de Argentina
cuenta con un impresionante calendario de fiestas religiosas relacionadas
con la fe católica, combinada de manera única con las
antiguas tradiciones de la región.
En este sentido, Jujuy cuenta además con inmemoriales
capillas, reflejo de la cultura y la historia de la región. Aunque
muchas datas de fines del siglo XVII, han sido refaccionadas y hoy se
conservan para las visitas del turismo. Sumado a esto,
pintorescas procesiones denominadas Misachicos pasean por los pueblos
de este destino llevando a diversos Santos en andas, combinando el rezo
con el canto y los instrumentos tradicionales del norte argentino.
En una línea similar, cabe destacar la importancia del turismo
cultural. En Jujuy, la combinación de antiguas
costumbres, rituales y leyendas con una moderna infraestructura turística
es impresionante. Desde manifestaciones del arte rupestre y restos arqueológicos
hasta tradicionales festividades, en esta provincia de Argentina
la cultura se respira en todo momento y en todo lugar.
El festejo del Carnaval, la ceremonia de la Pachamama y Casabindo, por
ejemplo, son manifestaciones claras de la unión cultural que
se respira en Jujuy. Sumado a esto, una notable cantidad de museos está
a disposición del público para apreciar los diversos testimonios
y reliquias cuyo valor histórico y cultural es invaluable.
En cuanto al turismo rural en Jujuy,
este se ha desarrollado a través del concepto de “Turismo
Rural de Base Comunitaria”, el cual consiste en toda actividad
solidaria relacionada a la comunidad rural de la provincia. De esta
manera, se intenta integrar al turismo desde una perspectiva intercultural,
poniendo en primer plano el manejo correcto de los recursos naturales
y la valoración del patrimonio cultural.
El “Turismo Rural de Base Comunitaria” se basa en seis principios
básicos: responsable, respetuoso, honesto, interactivo, democrático
y equitativo. Esta red, focalizada en la comunidad y el deleite del
visitante, ofrece los servicios de alojamiento, alimentación
y una gran cantidad de paseos y excursiones por esta región de
Argentina.
Descubrir la belleza, la historia y la cultura de Jujuy es
toda una aventura. Hay una enorme cantidad de ofertas en cuanto a paseos
y excursiones, ya que esta provincia está poblada de atractivos
imperdibles. A pesar de que es por entera una zona alucinante, hay ciertas
regiones que se destacan dentro del territorio:
Yavi
Pequeño e histórico pueblo, es una parada obligada a la hora de realizar turismo en Jujuy. Austero y simple, está conformado por casas de adobe, construidas a base de barro, paja y cañas para los techos. Yavi cuenta con dos atractivos principales; la capilla y la antigua casa del Marques de Yavi.
La primera se destaca por su belleza y su particular estilo arquitectónico,
con altares, retablos y el púlpito realzados por una cubierta
de láminas de oro. Esta capilla fue terminada en el año
1960, en manos de la familia del marques de Campero y la marquesa de
Ovando.
La morada del Marques de Yavi en el siglo XVII se ha convertido hoy
en una biblioteca y un museo, dando a conocer al turismo diferentes
elementos y réplicas que pertenecieron a los habitantes de la
región.
Salinas Grandes
Con más de 12.000 hectáreas de sal a cielo abierto, las Salinas Grandes se extienden por la zona denominada Puna Jujeña las Salinas Grandes. La inmensidad blanca es una visión única a cualquiera, encandilando por su belleza y su magnificencia. A la hora de recorrer Jujuy, es imposible dejar de ver este maravilloso e inolvidable espectáculo natural.
Tilcara
Imán para el turismo nacional e internacional, lleva su nombre debido a la tribu que habitaba antiguamente la región. Restaurantes, confiterías, centros artesanales, museos, servicios mecánicos y todo tipo de hoteles convierten a Tilcara en un centro de estadía único, especialmente durante la temporada alta.
Tilcara es considerada la Capital Arqueológica de Jujuy
debido a que alberga al Pucará, considerado como la
zona arqueológica de más relevancia en cuanto a las antiguas
poblaciones de la región. Sumado a esto, la Garganta del Diablo
y el Jardín Botánico de Altura son dos atracciones imperdibles
en Tilcara.
Humahuaca
Dentro de la Quebrada de Humahuaca, es el pueblo de mayor tamaño y se caracteriza por sus calles pintorescas, eliminadas por faroles de hierro forjado. Al visitar Humahuaca, es indispensable conocer la Iglesia de la Candelaria, el Museo Folclórico Regional y el Monumento a los Héroes de la Independencia y al Ejército del Norte.
Purmamarca
Declarada Lugar Histórico Nacional, es una pequeña población que se localiza a los pies del Cerro de los Siete Colores. Destacable por la permanencia y la puesta en práctica de antiguas costumbres y festividades prehispánicas, la población de Purmamarca le da mucha importancia al culto a la Pachamama y a los difuntos, sumado a los pesebres vivientes, a la Semana Santa y a los misachicos, entre otros rituales previos a la colonización.